no binaries: identidades iNBisibles

Personas no binarias (NB) somos quienes vivimos nuestro género fuera de las dos categorías típicas de «hombre» o «mujer». Esta realidad es independiente de nuestro cuerpo, el lenguaje con el que se nos haga alusión o nuestra apariencia. En muchos casos, utilizamos el género gramatical neutro, como en la frase «Álex es profesore y a elle le gusta mucho escalar», donde se utiliza la terminación -e. Nuestro género desafía al binarismo.

A pesar de que a les no binaries en la Región de Murcia se nos reconoce como personas trans con los derechos que conlleva (arts. 4, 8.1 y 9.2 de la ley LGBTI), vivimos una situación de abandono: en la práctica administrativa, legal y social el reconocimiento es inferior al de las personas binarias (sean cis o trans).

Que el profesorado que nos forma nos respete es un desafío diario.

Que las instituciones nos hagan caso y nos amparen como no binaries es una tarea ardua que no llega a ningún lado.

Que el personal sanitario que nos atiende nos respete es un miedo cotidiano.

Que nuestres jefes y compañeres de trabajo no hagan de la explotación laboral un infierno mayor aún es una tortura.

Que la policía no vulnere nuestros derechos ni nos engañe es un espejismo.

Que algunas hermanas nos nieguen como cuerpo político del feminismo es dejarnos morir por las violencias que ellas mismas sufren y combaten.

Que algunes hermanes del colectivo LGTBQIA+ nos excluyan es una desmoralización continua.

Que las asociaciones LGBTI+ nos digan que finjamos ser del género opuesto al asignado es asesinarnos lentamente y con alevosía.

Que podamos vivir como NB y caminar por nuestras calles sin violencia es nuestro deseo.

Estos son algunos ámbitos en los que sufrimos discriminación a pesar de que en nuestra legislación se regulan nuestros derechos:

Enseñanza

Nuestro derecho a rectificar nuestro nombre y sexo documental en las aulas se regula en la ley LGBTI (art. 25.4) y se desarrolla en la Resolución de 13 de noviembre de 2017, artículo tercero, emitida desde la Consejería de Educación.

Les no binaries somos invisibles ante este derecho en la práctica. Actualmente, en la aplicación Plumier XXI, la cual se encarga de la documentación administrativa, solo contempla el cambio de nombre y la mención de sexo en la categoría binaria «hombre» o «mujer». La punta del iceberg de cómo se nos niega nuestra identidad y no se cumple la aplicación de la ley LGBTI.

Une alumne reclamó esto al Defensor del Pueblo, quien respondió que tiene derecho a la autodeterminación de género y que la Consejería de Educación de la Región de Murcia ha adaptado efectivamente la documentación a toda la realidad trans desde 2017. FALSO. Solo permite modificar los datos relacionados con el sexo a los hombres trans y a las mujeres trans. No hay una tercera mención de sexo o la posibilidad de ausencia de mención, lo que únicamente nos permite al alumnado no binarie cambiar de nombre, sin poder ejercer nuestro derecho reconocido a vivir acorde a nuestra identidad no binaria ni restaurar nuestra dignidad e intimidad. La realidad trans va más allá de hombres con vagina y mujeres con pene.

Sanidad

La ley LGBTI de 2016, en su título II, capítulo II, ampara a las personas no binaries en el ámbito sanitario. Sin embargo, no hay desarrollo normativo y no hay garantías reales.

Pese a la existencia de esta ley, sigue habiendo mucha discriminación LGBTIfoba. Dentro de la propia profesión sanitaria algunes compañeres sienten miedo a expresar su identidad por las represalias y discriminación que sufren por parte de sus colegas, y que ven ejercida sobre la población usuaria.

La actual formación universitaria y profesional del personal sanitario no garantiza un trato profesional, digno y justo para las personas no binaries. La discriminación es sistemática y empieza en la propia toma de contacto con el sistema sanitario cuando los datos de filiación que pueden recabar en el sistema informático no tienen opción más allá de «hombre» o «mujer». Ejemplo de dicha discriminación es el caso de une murciane no binarie que al ser atendide en su centro de salud se patologizó su identidad como «alteración de la identidad psicosexual» por no definirse como mujer trans ni como hombre cis, sino como tercer género. Esta situación, además de vulnerar gravemente la dignidad de las personas NB, no cambiará con la nueva ley trans estatal, que no reconoce la identidad no binaria, a diferencia de la ley murciana.

Una ley no puede aplicarse si no se construyen ni aportan los recursos necesarios para su cumplimiento. La justicia punitiva nunca nos acercará a una justicia real sin añadir un enfoque de justicia transformadora y de justicia restaurativa. Vemos necesaria una sensibilización y responsabilización consciente del personal sanitario desde el inicio de su formación, del poder que tienen y del potencial daño que pueden generar o han generado a les no binaries.

Laboral

La situación de les binaries en el entorno laboral es violenta, porque tenemos una cultura LGTBIfoba que atraviesa nuestras relaciones personales en todos los ámbitos de convivencia debido a una cultura clasista e individualista. A nivel laboral se traduce en precariedad y vulneración.

Os remitimos a la recién publicada 13º guía sindical del sindicato CNT sobre derechos trans en el ámbito laboral donde se ofrecen conocimientos y herramientas para sensibilizar a todes les trabajadores, y buenas prácticas para que sus derechos laborales se respeten y su desarrollo profesional no se vea obstaculizado por discriminación y LGBTIQA+fobia.

Les no binaries somos tratades como si no existiéramos en la perspectiva de género de nuestra sociedad. Muchas personas no binarias sufrimos malestar mental, aislamiento social e intentos de suicidio debido al binarismo social y a la NBfobia. A causa de esto algunes somos psiquiatrizades porque nuestra situación es insostenible y de este modo quedamos silenciades.

¡Muerte a la falsa dualidad! Que caigan las mentiras de la dicotomía hombre/mujer.

El género no es dualidad, es multiplicidad. Una tan extensa que delimitarla es absurdo.

¡No solo existen el hombre y la mujer!

¡Que viva la diversidad!

Hacemos un llamamiento a la lectura y apoyo del manifiesto de la asociación No Binaries España. Además, os pasamos la resolución del Defensor del Pueblo sobre una petición de amparo sobre los incumplimientos de las leyes en lo tocante a las personas no binarias. Es preciso pulsar en «Texto».

Contra el ‘lavado rosa’ del capitalismo

Se utiliza el término ‘pinkwashing’ para describir el uso de símbolos y contenidos relativos a las luchas LGTBI+ de manera positiva pero de manera que distraigan la atención de acciones negativas de una organización, pública o privada. Se aplica a un amplio abanico de estrategias de comunicación con contenidos dirigidos a la población LGTBI+ para proyectar una imagen tolerante, moderna o progresista.

Al capitalismo no le interesa la igualdad, sino el crecimiento económico. Innumerables luchas protagonizadas por personas trans, migrantes, racializadas, sin cuerpos normativos, precarias, viviendo con VIH, realizando trabajo sexual y cuyos deseos no se ajustaban al patrón reproductivo han permitido los avances legales y sociales. Ahora las marcas (empresas, organizaciones, administraciones y partidos) se apropian sin aportar justamente.

Tu organización… ¿tiene un plan de contratación y formación interna para evitar las fobias por disidencia de género, por racialización, por diversidad funcional, por otros estigmas? ¿Dona a alguna causa independiente que trabaje en estas luchas? ¿Cuenta con personas LGTBI+, migrantes, racializadas… para tomar las decisiones?

¡Alegrémonos!
Si hoy en día se puede hacer pinkwashing es porque hemos avanzado.
¡Que la pasión no nos quite la razón!
Sigamos reclamando una igualdad real, políticas de cuidados, formación en diversidad y el derecho a ser en todo lugar y momento.

Dedícale unos minutos al documental Pinkwasing, con ejemplos de cómo hacerlo bien.

También te recomendamos que te pases a ver lo que dice David González Martín para comprender mejor las dinámicas del capitalismo rosa.