Villancicos combativos cuir

Como respuesta a la oleada de agresiones que podemos ver en los medios, este año vamos a cantar villancicos.

{con la melodía de «los peces en el río…»}

Mi profe no dice «niñes»

porque mi cole es sexista

A mí m’han quita’o el binder

Y ahora pasan revista

Pero mira lo que pasa, hace falta educación

Pero mira lo que pasa ¿dónde está el amor?

Zurran y zurran y vuelven a zurrar,

Nadie le da importancia y así nunca habrá paz

[×2]

A mi amigue le agredieron

y le llamaron de todo

Que si son cosas de niños

tendremos que educar pronto

Pero mira lo que pasa…

{con la melodía de «dime niño de quién eres…»}

Dime seño

¿por qué insultan

y tú no les quitas razón?

Solo quiero ser yo misme

sin llevarme un bofetón

[×2]

Luchando estoy cada día

por poder llevar mi nombre

Y ¿cuánto les costará

abrir esos corazones?

[×2]

Que la identidad se tiene, (tu ru rú)

la identidad no se da (tu ru rú)

Y si todes nos queremos (tu ru rú)

nos tendremos que cuidar

Luchando estoy cada día…

{con la melodía de «ande ande ande…»}

Libre libre libre

Yo no te hago daño

Deja de decirme que lo mío es extraño

[×2]

José sale con un chico

María se ha puesto pecho

Le bebé se llama Jota

porque están en su derecho

Libre libre libre…

Ahora que hay tanto facha

va y nos sale el parlamento

queriendo abolirlo todo

animando al linchamiento

Libre libre libre…

Orgullo y prejuicio: la bisexualidad política

A los 12 años una amiga me preguntó qué quería ser de mayor. Yo le dije sin pensarlo: «bisexual». Ella rió a carcajadas y me preguntó si acaso sabía lo que significaba. «Sí lo sé», respondí, «que te puede gustar quien sea». Ella se mofó diciéndome: «sí, hasta los autobuses».
El mito de la promiscuidad y el vicio pega fuerte cuando eres bisexual. Tratada como una ambición sexual desmedida y no como una orientación, las violencias vuelan entre propuestas de tríos y señoros en parejas monógamas que no ven el sexo sáfico como cuernos. En el ambiente hetero es lo que puedes esperar: o eres hipersexualizada o eres invisible.
Ser invisible puede ser un beneficio en algunas situaciones, pero desde luego no es un privilegio. No es un privilegio oír el odio cuando descubren que estás fuera de la heteronorma. Tampoco es un privilegio sentir que no encajas ni perteneces a ningún sitio.
En el ambiente LGTBIQ+ demasiadas veces se ve a las bisexuales como turistas, lesbianas confundidas que aún no han dado el paso o quizás heteros que solo quieren llamar la atención. Hay una presión enorme hacia esa elección monosexual y a ella nos empujan desde todos lados. Cuando dudan de ti una y otra y otra vez, al final dudas de ti, te sientes una impostora.
Tengo una pareja amiga, chico-chica, ambos bis. Les han gritado, los han expulsado de fiestas del ambiente con miradas de odio y comentarios sobre la invasión de sus espacios por parte de los heterosexuales. Porque la bisexualidad ni si quiera es una opción para las personas bífobas. Porque, aunque lo sean, están teniendo prácticas hetero. ¿Qué coño significa eso? Nada en absoluto. Ambos son bis, y eso no cambia según el género de la persona con la que se enrollan. Tenía amigas bolleras que me han llamado traidora por quedar con un chico y que realmente creían que las bisexuales traíamos las ETS a sus espacios. Este es el nivel.
Bisexuales, nuestra orientación existe y resiste. Nuestra fluidez huele a utopía y sabe a revolución. Ocupamos los umbrales y desdibujamos las fronteras. Nos vemos y protegemos entre nosotres. Vamos a celebrarnos.

Eme

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Vigilar a los vigilantes: el «pleno» del Observatorio LGTBI+ de la región

¿Quién vigila la LGTBIfobia en la Región de Murcia? ¿Quién nos protege de las agresiones? ¿Quién nos escucha ante la opresión? En mayo de 2016, se aprobó en Murcia una «Ley de igualdad social LGBTTI y de políticas públicas contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género». Una ley que, a día de hoy, es papel mojado.

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Uno de los apartados de esa ley instaura un «Observatorio regional contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género». Tras 5 años —hasta este mayo de 2021— ni existía. Su «pleno» parece una burla a las personas, activistas y organizaciones LGTBI+ y sus funciones vagas y negligentes.

Este observatorio, de LGTBI+ tiene el nombre y poco más. Lo preside Isabel Franco, que formó parte de Ciudadanos, conocidos por su pinkwashing, y lo forman 35 personas. Muy pocas son activistas LGTBI+ (solo cuatro) o sindicalistas. Dos son de la Consejería de Educación y Cultura (en manos de Vox) y defensores del veto patriarcal. El resto representan a la patronal, al gobierno regional, a las FSE, a los medios,  y a la universidad. 

Representando a la UCAM (universidad católica) está la hija de su presidente, José Luis Mendoza. Aparte de ser conocido por perlitas negacionistas como que las vacunas llevan “chis”, este señor tiene un largo historial en contra del matrimonio igualitario: lo llamó «aberración y desorden moral», y «ideología de género», «lobby gay» y «daño irreparable a los niños».

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Y esta es la gente que nuestro gobierno regional ha elegido para proteger a la comunidad LGTBI. La misma que nos discrimina y nos odia activamente. De 35 personas para «proteger» a la comunidad LGTBI+, solo 4 son activistas con alguna idea del tema, y hay varios homófobos declarados, introduciendo la discriminación como «un enfoque más».

Nos gustaría poder deciros que ahora, gracias a este observatorio, por fin tendremos un sitio al que acudir frente a las agresiones, un sitio que haga estadísticas fiables, que conozca nuestros problemas y busque soluciones. Que se trata de una oficina técnica bien dotada de personal sensibilizado ante la problemática a la que se enfrentan las personas LGTBI+. 

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Un observatorio competente tendría:

  • menos «pleno» y más personal técnico
  • unas funciones definidas, no cuatro líneas vagas
  • total ausencia de entidades declaradamente LGTBIfóbicas

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Un observatorio LGTBI+ realmente pensado para ayudar propondría guías de prácticas ejemplares, formación a las administraciones públicas (judicial, registral, sanitaria, educativa…), información para servicios comerciales y sociales, baremos de cumplimiento, acompañamiento, amparo, así como documentación de denuncias y agresiones…

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Este observatorio es peor que ninguno, pues ahora pueden fingir apoyarnos mientras blanquean su LGTBIfobia. Ahora, gran parte del pleno podrá boicotear directamente cualquier acción del observatorio y usarlo para excusar su odio. Pinkwashing de manual. Sirve para que nos callemos y dejemos de reclamar que cumplan la ley. No podemos pedirle protección a las mismas instituciones que nos atacan. 

Todos los días nos levantamos y escuchamos un nuevo caso de violencia callejera contra gente LGTBI+, escuchamos que han apalizado a un niño por ser gay. Que han matado a Samuel por ser maricón. Las personas LGTBI+ salimos a la calle con miedo de ser las siguientes en la lista de crímenes, y con rabia por todas nuestras hermanas agredidas. No denunciamos por miedo a recibir violencia de la policía, de que se burlen, de que no nos crean. Y aquí el zorro cuidando a las gallinas.

Funciones y composición:

https://www.borm.es/#/home/anuncio/11-11-2020/6366

Designaciones al pleno por organismo, nombres y cargos (PDF enlazado al final del texto):

https://murciasocial.carm.es/-/orden-de-18-de-mayo-de-2021-de-la-consejera-de-mujer-igualdad-lgtbi-familias-y-politica-social-por-la-que-se-constituye-el-observatorio-regional-contr

Artículo: 

https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/observatorio-lgtbi-murcia-nace-apoyo-colectivos-paraguas-veto-parental-paripe-aprovechan-lucha_1_8081708.html

no binaries: identidades iNBisibles

Personas no binarias (NB) somos quienes vivimos nuestro género fuera de las dos categorías típicas de «hombre» o «mujer». Esta realidad es independiente de nuestro cuerpo, el lenguaje con el que se nos haga alusión o nuestra apariencia. En muchos casos, utilizamos el género gramatical neutro, como en la frase «Álex es profesore y a elle le gusta mucho escalar», donde se utiliza la terminación -e. Nuestro género desafía al binarismo.

A pesar de que a les no binaries en la Región de Murcia se nos reconoce como personas trans con los derechos que conlleva (arts. 4, 8.1 y 9.2 de la ley LGBTI), vivimos una situación de abandono: en la práctica administrativa, legal y social el reconocimiento es inferior al de las personas binarias (sean cis o trans).

Que el profesorado que nos forma nos respete es un desafío diario.

Que las instituciones nos hagan caso y nos amparen como no binaries es una tarea ardua que no llega a ningún lado.

Que el personal sanitario que nos atiende nos respete es un miedo cotidiano.

Que nuestres jefes y compañeres de trabajo no hagan de la explotación laboral un infierno mayor aún es una tortura.

Que la policía no vulnere nuestros derechos ni nos engañe es un espejismo.

Que algunas hermanas nos nieguen como cuerpo político del feminismo es dejarnos morir por las violencias que ellas mismas sufren y combaten.

Que algunes hermanes del colectivo LGTBQIA+ nos excluyan es una desmoralización continua.

Que las asociaciones LGBTI+ nos digan que finjamos ser del género opuesto al asignado es asesinarnos lentamente y con alevosía.

Que podamos vivir como NB y caminar por nuestras calles sin violencia es nuestro deseo.

Estos son algunos ámbitos en los que sufrimos discriminación a pesar de que en nuestra legislación se regulan nuestros derechos:

Enseñanza

Nuestro derecho a rectificar nuestro nombre y sexo documental en las aulas se regula en la ley LGBTI (art. 25.4) y se desarrolla en la Resolución de 13 de noviembre de 2017, artículo tercero, emitida desde la Consejería de Educación.

Les no binaries somos invisibles ante este derecho en la práctica. Actualmente, en la aplicación Plumier XXI, la cual se encarga de la documentación administrativa, solo contempla el cambio de nombre y la mención de sexo en la categoría binaria «hombre» o «mujer». La punta del iceberg de cómo se nos niega nuestra identidad y no se cumple la aplicación de la ley LGBTI.

Une alumne reclamó esto al Defensor del Pueblo, quien respondió que tiene derecho a la autodeterminación de género y que la Consejería de Educación de la Región de Murcia ha adaptado efectivamente la documentación a toda la realidad trans desde 2017. FALSO. Solo permite modificar los datos relacionados con el sexo a los hombres trans y a las mujeres trans. No hay una tercera mención de sexo o la posibilidad de ausencia de mención, lo que únicamente nos permite al alumnado no binarie cambiar de nombre, sin poder ejercer nuestro derecho reconocido a vivir acorde a nuestra identidad no binaria ni restaurar nuestra dignidad e intimidad. La realidad trans va más allá de hombres con vagina y mujeres con pene.

Sanidad

La ley LGBTI de 2016, en su título II, capítulo II, ampara a las personas no binaries en el ámbito sanitario. Sin embargo, no hay desarrollo normativo y no hay garantías reales.

Pese a la existencia de esta ley, sigue habiendo mucha discriminación LGBTIfoba. Dentro de la propia profesión sanitaria algunes compañeres sienten miedo a expresar su identidad por las represalias y discriminación que sufren por parte de sus colegas, y que ven ejercida sobre la población usuaria.

La actual formación universitaria y profesional del personal sanitario no garantiza un trato profesional, digno y justo para las personas no binaries. La discriminación es sistemática y empieza en la propia toma de contacto con el sistema sanitario cuando los datos de filiación que pueden recabar en el sistema informático no tienen opción más allá de «hombre» o «mujer». Ejemplo de dicha discriminación es el caso de une murciane no binarie que al ser atendide en su centro de salud se patologizó su identidad como «alteración de la identidad psicosexual» por no definirse como mujer trans ni como hombre cis, sino como tercer género. Esta situación, además de vulnerar gravemente la dignidad de las personas NB, no cambiará con la nueva ley trans estatal, que no reconoce la identidad no binaria, a diferencia de la ley murciana.

Una ley no puede aplicarse si no se construyen ni aportan los recursos necesarios para su cumplimiento. La justicia punitiva nunca nos acercará a una justicia real sin añadir un enfoque de justicia transformadora y de justicia restaurativa. Vemos necesaria una sensibilización y responsabilización consciente del personal sanitario desde el inicio de su formación, del poder que tienen y del potencial daño que pueden generar o han generado a les no binaries.

Laboral

La situación de les binaries en el entorno laboral es violenta, porque tenemos una cultura LGTBIfoba que atraviesa nuestras relaciones personales en todos los ámbitos de convivencia debido a una cultura clasista e individualista. A nivel laboral se traduce en precariedad y vulneración.

Os remitimos a la recién publicada 13º guía sindical del sindicato CNT sobre derechos trans en el ámbito laboral donde se ofrecen conocimientos y herramientas para sensibilizar a todes les trabajadores, y buenas prácticas para que sus derechos laborales se respeten y su desarrollo profesional no se vea obstaculizado por discriminación y LGBTIQA+fobia.

Les no binaries somos tratades como si no existiéramos en la perspectiva de género de nuestra sociedad. Muchas personas no binarias sufrimos malestar mental, aislamiento social e intentos de suicidio debido al binarismo social y a la NBfobia. A causa de esto algunes somos psiquiatrizades porque nuestra situación es insostenible y de este modo quedamos silenciades.

¡Muerte a la falsa dualidad! Que caigan las mentiras de la dicotomía hombre/mujer.

El género no es dualidad, es multiplicidad. Una tan extensa que delimitarla es absurdo.

¡No solo existen el hombre y la mujer!

¡Que viva la diversidad!

Hacemos un llamamiento a la lectura y apoyo del manifiesto de la asociación No Binaries España. Además, os pasamos la resolución del Defensor del Pueblo sobre una petición de amparo sobre los incumplimientos de las leyes en lo tocante a las personas no binarias. Es preciso pulsar en «Texto».

Contra el ‘lavado rosa’ del capitalismo

Se utiliza el término ‘pinkwashing’ para describir el uso de símbolos y contenidos relativos a las luchas LGTBI+ de manera positiva pero de manera que distraigan la atención de acciones negativas de una organización, pública o privada. Se aplica a un amplio abanico de estrategias de comunicación con contenidos dirigidos a la población LGTBI+ para proyectar una imagen tolerante, moderna o progresista.

Al capitalismo no le interesa la igualdad, sino el crecimiento económico. Innumerables luchas protagonizadas por personas trans, migrantes, racializadas, sin cuerpos normativos, precarias, viviendo con VIH, realizando trabajo sexual y cuyos deseos no se ajustaban al patrón reproductivo han permitido los avances legales y sociales. Ahora las marcas (empresas, organizaciones, administraciones y partidos) se apropian sin aportar justamente.

Tu organización… ¿tiene un plan de contratación y formación interna para evitar las fobias por disidencia de género, por racialización, por diversidad funcional, por otros estigmas? ¿Dona a alguna causa independiente que trabaje en estas luchas? ¿Cuenta con personas LGTBI+, migrantes, racializadas… para tomar las decisiones?

¡Alegrémonos!
Si hoy en día se puede hacer pinkwashing es porque hemos avanzado.
¡Que la pasión no nos quite la razón!
Sigamos reclamando una igualdad real, políticas de cuidados, formación en diversidad y el derecho a ser en todo lugar y momento.

Dedícale unos minutos al documental Pinkwasing, con ejemplos de cómo hacerlo bien.

También te recomendamos que te pases a ver lo que dice David González Martín para comprender mejor las dinámicas del capitalismo rosa.

Fotografía de manifestación con pancarta, en la que se lee «un orgullo LGTBI de clase y combativo»

Campaña de mejoras «Plataformas para nuestra voz»

En mayo de 2016, la Asamblea de la Región de Murcia (con una composición algo distinta a la actual, al menos en los nombres) aprobó la ley de igualdad social LGTBI por unanimidad. Murcia pasó así a la lista de comunidades autónomas con leyes LGTBI, y esto fue tomado como un gran avance en derechos y reconocimiento legal. Sin embargo, han pasado 4 años, y la mayoría de contenidos de la ley no se han desarrollado ni cumplido.
Las personas LGTBI de esta Región necesitamos una ley LGTBI, pero una que funcione, una que no sean solo buenos deseos. Por ello, desde la Asamblea Orgullo Crítico de Murcia hemos redactado una lista de propuestas y demandas para la mejora de las vidas LGTBI. Esta lista se adjunta al final de este post, y se la hemos enviado a todos los partidos con representación en esta Asamblea.
Exigimos el cumplimiento de las medidas de la ley, que no puede seguir paralizada, siendo solo una mentira para cubrir la vergüenza de unas instituciones que solo quieren hacerse la foto. Además, proponemos más medidas para completar esta ley, y nos hermanamos con la lucha feminista, que también es nuestra lucha, para pedir medidas y posicionamientos que apoyen a las mujeres.
Exigimos una mayor inclusión de materiales para la lucha contra la LGTBIfobia en la educación, y una atención sanitaria inclusiva de las realidades LGTBI+: promoción a la investigación relativa a las realidad LGTBI+, a la educación sexual integral, y más facilidades documentales y administrativas para personas trans, no binarias e intersex.
El documento con nuestras propuestas se puede encontrar en nuestros perfiles de redes, o en este enlace.
Plataformas para nuestra voz
Nuestros derechos son los de todas, los de todes, los de todos. Reclámalos, difunde esta iniciativa.